miércoles, 14 de diciembre de 2016

Muchas especies usan veneno para inmovilizar o matar a sus presas. El veneno es una saliva modificada y se inyecta gracias a los colmillos. Los colmillos más especializados (vipéridos) son muy largos y huecos, y actúan como verdaderas agujas hipodérmica que se clavan profundamente e inyectan el veneno. Otros tipos de colmillos, menos especializados, poseen una simple acanaladura en su margen posterior por la cual desciende el veneno (cobras).
El veneno de las serpientes es con frecuencia específico para sus presas, y su papel como mecanismo defensivo es secundario. El veneno, al igual que todas las secreciones salivales, posee agentes que realizan una predigestión de los alimentos; por tanto, incluso las serpientes "no venenosas" pueden causar daños en los tejidos.
El veneno está constituido por una compleja mezcla de proteínas que actúan como neurotoxinas (que atacan el sistema nervioso), hemotoxinas (que dañan la sangre), citotoxinas (dañan los tejidos), bungarotoxinas y muchas otras sustancias que pueden afectar al organismo de diferentes maneras; casi todos los venenos de serpientes poseen hialuronidasa, un enzima que destruye el ácido hialurónico, que es el cemento que mantiene unido el tejido conjuntivoque, por tanto se disgrega facilitándose así la rápida difusión del veneno.
El veneno se almacena en las glándulas venenosas situadas en la parte posterior de la cabeza. En todas las serpientes venenosas, dichas glándulas poseen conductos que se abre dentro de surcos o canales de los dientes de la mandíbula superior.
Las serpientes se caracterizan por la ausencia de extremidades y cuerpo alargado. Algunas realizan mordeduras venenosas, como las cobras y las víboras, para matar a sus presas antes de ingerirlas. Otras serpientes, como las boas y pitones, matan a sus presas por constricción.

Se reconocen más de 450 géneros y de 3460 especies. Se cree que las serpientes derivan de algún tipo de lagarto, pero los detalles concretos de su origen no están claros.

Las serpientes tienen un centro de gravedad muy bajo, pegado al suelo, una mayor superficie corporal en contacto con el suelo lo que genera mayor fricción y reparte más la masa corporal. A pesar de ello, son capaces de nadar, bucear, escalar, saltar, cavar e incluso algunas especies pueden planear.

El esqueleto tiene muchas vértebras, más de 100 por lo general y llegando en algunas especies a más de 400, lo que hace que sean muy flexibles. La variación el número de vértebras está relacionada con la longitud de la serpiente, pero también con su ecología.


Las boas y las pitones poseen rudimentos de las extremidades posteriores y de sus cinturas; en estas serpientes pueden verse unas garras en la parte externa y a cada lado de la cloaca que desempeñan un cierto papel en el coito.
hola me llamo andrea diaz ross, naci en veracruz en la beneficencia española el 3 de julio del 2000, mi mama se llama adriana ross diez mi papa feliz ricardo diaz mier y un hermano menos q se llama alejandro diaz ross el cual nacio en el mismo lugar pero el 1 de julio del 2002, tengo 16 años, novio, voy en tercer semestre en la villa rica,